El finiquito no es un trámite administrativo: es el documento donde se liquidan todas las prestaciones pendientes de la relación laboral. Firmarlo apurado, sin revisar los cálculos, es la forma más común de perder dinero que legalmente correspondía.
Qué debe contener un finiquito bien hecho
Dependiendo de la causal de término y de tu contrato, el documento debería considerar:
- Remuneraciones pendientes hasta el último día trabajado.
- Feriado legal no tomado y feriado proporcional por la fracción del último año.
- Indemnización sustitutiva del aviso previo, cuando el despido fue por necesidades de la empresa y no se avisó con 30 días.
- Indemnización por años de servicio, en las causales que la generan.
- Gratificación legal proporcional, si te correspondía.
- Horas extraordinarias trabajadas y no pagadas.
- El estado de las cotizaciones previsionales, que debe declararse en la carta de despido y respaldarse con los comprobantes.
Los tres errores que más se repiten
1. Base de cálculo incompleta
La indemnización se calcula sobre la última remuneración mensual, que incluye no sólo el sueldo base sino toda contraprestación en dinero de carácter permanente. Bonos fijos, gratificación y asignaciones habituales suelen quedar fuera del cálculo cuando lo hace el empleador.
2. Feriado proporcional mal contado
El feriado proporcional se calcula sobre el tiempo trabajado en el último período anual, y muchos finiquitos lo omiten o lo calculan sólo sobre el sueldo base.
3. Cotizaciones declaradas como pagadas sin estarlo
Es el punto más delicado. Si las cotizaciones no estaban íntegramente pagadas al momento del despido, se abre la acción de nulidad del despido y el empleador debe seguir pagando remuneraciones hasta convalidarlo. Pide siempre tu certificado de cotizaciones antes de firmar.
Ante quién se firma
Para que el finiquito tenga pleno valor debe ser ratificado ante un ministro de fe: inspector del trabajo, notario público, oficial del Registro Civil, secretario municipal o el presidente del sindicato o delegado de personal. También existe la vía del finiquito electrónico a través del sitio de la Dirección del Trabajo.
Un finiquito que no fue ratificado ante ministro de fe no puede ser invocado por el empleador para cerrar tus reclamos.
Antes de firmar, haz este chequeo
- Compara el monto ofrecido con tu propio cálculo. Puedes partir por la calculadora de finiquito.
- Pide tu certificado de cotizaciones de AFP y de salud del último período.
- Revisa que la causal de término del finiquito coincida con la de la carta de despido.
- Verifica que estén el feriado proporcional y la gratificación.
- Si algo no cuadra, firma con reserva de derechos o no firmes y consulta.
Revisar un finiquito toma minutos; reclamarlo después toma meses. Si tienes el documento a mano, envíanoslo y te decimos qué falta.
Preguntas frecuentes
No. Firmar el finiquito es voluntario. Si no estás de acuerdo con los montos puedes no firmarlo y reclamar, o firmarlo dejando constancia expresa de reserva de derechos sobre las partidas que no aceptas.
Es una constancia escrita en el propio finiquito que indica qué prestaciones sigues reclamando pese a firmar. El documento conserva su efecto liberatorio sobre lo demás, pero no sobre lo reservado, lo que te permite cobrar de inmediato sin renunciar al reclamo.
El finiquito ratificado ante ministro de fe tiene mérito ejecutivo respecto de las obligaciones pendientes que consigna, de modo que puede cobrarse judicialmente sin necesidad de un juicio declarativo previo.
¿Tu caso se parece a esto? Lo revisamos sin costo.
Este artículo es información general y no reemplaza una asesoría. En muchos despidos tienes sólo 60 días hábiles para demandar: cuéntanos tu situación y te decimos qué acción corresponde.